domingo, 18 de mayo de 2008
Escucha la palabra de las brujas,
Nuestro secreto en la noche escondido,
Cuando el camino era oscuro,
Nosotros lo revelamos en este día.
Ante el agua y el fuego misteriosos,
Por la tierra y el soplo del aire,
Por la quinta esencia del espíritu,
Guarda silencio, quieras callar.
Los renacimientos de la naturaleza,
El pasaje de los inviernos y primaveras,
Nosotros compartimos con aquello que vive,
Y festejamos en un círculo fuera del tiempo.
Cuatro veces por año vienen los grandes Sabbats,
Y las bruajs danzan gozosas.
Para las primeras recolectas para la candelaria,
En la fiesta de mayo y todos los santos.
Cuando los días y las noches se igualan,
Cuando el Dios está en su cénit o naciente,
Los sabbats menores son convocados,
Y las brujas se divierten.
Trece lunas y ciclos femeninos,
Trece brujas en un coven,
Trece crepúsculos para alegrarse,
Todo esto en un día y un año.
Transmitido desde las edades antiguas,
Pasando entre hombre y mujer,
Pasando de un siglo a otro,
Desde el principio de las almas.
Cuando el círculo mágico es trazado,
Por la espada o el athamé poderosos,
Sus fronteras atraviesan dos mundos.
En estas horas hacia las sombras desciende,
Este mundo no tiene derecho a verlo,
Y el mundo del más allá no traiciona.
Los dioses ancianos allí son invocados,
La obra mágica allí es cumplida.
Hay dos místicos pilares,
Que con el umbral del tiempo lindan,
Los dos son poderes naturales,
De forma y fuerza divinas.
Sombra y luz en sucesión,
Opuestos el uno con el otro,
Representan el Dios y la Diosa.
Gracias a los ancestros esta vez es nuestro,
De noche es el caballero de los vientos,
El dios astado, señor de las sombras.
De día es el rey de los bosques,
Habitando los claros y los valles.
Ella es joven o anciana a su antojo,
Sobre la barca de niebla navega.
Esférica dama de medianoche,
Sombra matrona y mística.
El seño y la señora del Arte,
Habitan las profundidades del espírtu.
Inmortales y renacidos
Su voluntad ata o libera.
Así bebe el uno de los dioses ancianos,
Y danza y ama en su honor,
Hasta el día en que te recibirán
En la paz, al fín de tus días.
Haz aquello que deseas, éste es el reto,
Más a nadie dañes.
He aquí la ley única,
Que los Dioses te enseñan.

Tags: Oraciones

Publicado por WillowGrenn @ 3:49
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